Make your own free website on Tripod.com

mired1.gif

El justo por la fe vivirá
Inicio
Declaración de fe
Estudios
Estudios Powerpoint
Biblioteca
Escatología
Reflexiones
Origen y Desarrollo de la Biblia
Máximas y Refranes
De Buen Humor
La Biblia al Minuto
Facebook
La Biblia en Internet
Contáctenos

El justo por la fe vivirá

Romanos 1:17

 

         FE no es ser místico ni vivir una utopía. FE es confiar en Dios y caminar sobre Su Palabra para ver los imposibles convertidos en posibles. Los cristianos humanamente caminamos en el mismo mundo que todos,  pero espiritualmente caminamos en el mundo de lo sobrenatural, donde vive nuestro Dios. Y eso marca una gran diferencia.

        

La gran diferencia que hizo que el pueblo judío saliese de Egipto, aunque no tenía armas para luchar contra los ejércitos de Faraón. Solo contaban con la vara de Moisés. Pero esa vara había sido ungida de poder por el Dios de los cielos. Cuando tenemos FE, Dios usa lo que tenemos, lo unge con poder y lo hace fructificar para gloria de Su nombre.

        

Lo contrario a la FE es el temor. El temor es lo único que puede detener la fe del cristiano. Temor al qué dirán, temor al mañana, temor a la enfermedad, etc. etc. El temor paraliza, lleva a la inactividad, impide que caminemos sobre la Palabra de Dios y que recibamos lo que Dios tiene para nosotros. Por eso Isaías 8:11 advierte al pueblo de Dios: No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo”. Y en Isaías 44:8 dice: “No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno”. La única razón para no tener miedo:

 Es el Dios que tenemos.

        

Sin FE es imposible agradar a Dios. Imposible significa “de ninguna manera”. Sin FE no hay forma de recibir de parte de Dios. Por eso es tan importante rechazar el temor, no permitir que se albergue en nuestro corazón.

        

 El estilo de vida de Jesús fueron los milagros y ése es el estilo de vida que Dios ha planeado para Su Iglesia, para todos Sus hijos. Dios no concibe una vida sin milagros, porque no concibe un mundo sin la manifestación de Su poder.

        

Si hay un Salvador, por qué morir sin salvación. Si hay un Sanador, por qué no recibir salud. Si las cosas andan mal, pueden andar muy bien. La FE es la mano que recibe todo lo que Dios tiene para nosotros.

        

 La FE es para el tiempo de las dificultades, cuando todo anda bien no necesitamos fe. Es como el salvavidas, solo se necesita en el mar.

        

Dios nos pone frente a los imposibles para hacerlos posibles. Su plan ha sido siempre que confiemos en Él para suplir nuestras necesidades. A los israelitas los llevó por el desierto donde nos les quedaba más que confiar en Él. Y para poseer la tierra prometida también tuvieron que depender de Dios. Los grandes milagros que acompañaron a Israel ilustran muy bien las palabras de Jesús: “Nada es imposible para el que cree”.

        

Cuando Pedro le pidió a Jesús caminar sobre las aguas, Jesús le dijo una SOLA palabra: Ven. Y Pedro puso los dos pies sobre las aguas y caminó sobre la palabra de Jesús. El milagro se detuvo cuando Pedro miró el viento y el mar y dejó de creer.

         La FE en Jesús es el secreto para cualquier milagro. No fe en lo que sucede, sino  fe en Aquel que hace que las cosas sucedan. Humanamente, Pedro caminó sobre las aguas, pero en el mundo espiritual, Pedro caminó sobre la Palabra de Dios. Caminó sobre Jesús, porque Él es la Palabra , el Verbo hecho carne. Es el mismo que acompañó a los Israelitas: “Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo” (1 Corintios 10:4).

        

Generalmente los cristianos piensan que Jesús obró en el Nuevo Testamento, que el Antiguo Testamento es la obra de Dios el Padre. Pero la Palabra de Dios nos enseña que Jesús obró desde el principio sobre el mundo.  Solo que en el Nuevo Testamento se manifestó como hombre, “se hizo carne y habitó entre nosotros”. Pero El es tan eterno como el Padre.

        

 Todos necesitamos un milagro en algún momento de nuestra vida, y para recibirlo tenemos que limpiar nuestro barco de dudas y temores y salir en busca de Dios. Tenemos que aprender a saltar por encima de las opiniones humanas para ir a Jesús. “Dios busca gente que crea que lo que Él dice es más importante que lo que cualquier otro diga. Que lo que Él piensa es más importante que lo que cualquier otro piensa. Que lo que Él quiere es más importante que lo que cualquier otro quiera. Que su voluntad es más importante que la propia” (Anne Graham Lotz).

 

El milagro comienza en nosotros y luego afecta nuestro medio. Y FE es dejar hacer a Dios lo que prometió.

 

La FE derrota las circunstancias negativas

y cambia la esencia de nuestra vida.

         ¡Jesús es el milagro que vive en nosotros y produce milagros a nuestro alrededor!

       

Ruego al Señor que los milagros le acompañen y reciba del Padre todo lo que necesita para vivir como ciudadano del Reino de los cielos y heredero de las riquezas en Gloria en Cristo Jesús. (Y no como heredero del dinero que ofrenda) El dinero que ofrendamos le muestra a Dios que le amamos, pero la Fuente de nuestra provisión no es lo que hacemos ni el dinero que  ofrendamos. La Fuente de nuestra provisión es el Padre de las luces y sus insondables riquezas. Y esa provisión es nuestra por el Calvario, SOLA Y UNICAMENTE POR EL CALVARIO. No tenemos, ni debemos agregarle nada. ¡ La Sangre de Jesús es sobradamente suficiente!!! 

        

Con el mayor afecto Cristo Jesús,

 

         Nilda E. Sassaroli

Volver a Estudios