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Disciplina Infantil 1

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Los niños son un don de Dios, y por consiguiente, deberían constituír nuestro mas preciado tesoro. Sin embargo cuando leemos acerca de las atrocidades por las que pasan en el mundo, de los miles que viven en la pobreza, y cuando nos enteramos de los que son maltratados, o abandonados, nos preguntamos hasta que punto nuestra  sociedad valora los niños.

Aparte del descuido y los malos tratos a que son sometidos, circunstancias que nos abordan desde las pantallas de televisión y los periódicos, es evidente que existe otra forma de pobreza que afecta a los niños de todo el mundo.

Con demasiada frecuencia reaccionamos ante las situaciones en vez de prevenirlas. Nos la pasamos corrigiendo lo que el niño hace mal en vez de procurar un ambiente positivo que requiera menos correcciones. No contamos con una idea clara de lo que significa e implica ser buenos padres ni tampoco tenemos una estrategia para lograrlo.

Todo esto ocurre no porque haya suficiente información sobre como ser buenos padres; todo lo contrario hay mucha, talvez demasiada y muchas veces contradictorias. Este cúmulo de información puede llegar a abrumar a los padres quienes carecen de una filosofía básica y de las herramientas necesarias que les permite convertir los conceptos en una práctica cotidiana que veneficie a sus hijos.

Ser Padre no es algo que se aprende una vez y se domina para el resto de la vida. Sabemos que ser padre de un niño de un año de edad es muy diferente que de un niño de tres, cinco o diez años  y que ser padre de un adolecente es algo totalmente diferente.

Los niños tienen cinco necesidades vitales para su salud emocional. Estas son: La necesidad de sentirse respetados, importantes, aceptados, incluídos y seguros. Solo cuando los padres entienden estas necesidades básicas, reconocen su importancia y aceptan que la crianza  de los niños es una responsabilidad profesional, entonces pueden desarrollar una estrategia general y consistente para poder educar a sus hijos. Al hacerlo, tendran mayores probabilidades de llegar hacer los padres que anhelan ser: Previsores en vez de reaccionar ante las situaciones, protectores sin llegar a ser controladores o demasiado tolerantes, asertivos, consistentes y relajados en vez de pusilámines, caóticos y tensos.

Dentro de este marco de referencia, los padres aprenden a proporcionar la suficiente libertad para que los niños aprendan a tomar decisiones y tener confianza en si mismos, a ser responsables, independientes y seres pensantes. Los padres tendran ademas los elementos necesarios para guiar y disciplinar a sus hijos para que no se lastimen, se desenfrenen, sean desconsiderados, o carescan de un sentido social.

  • Las caracteristicas y los requisitos necesarios para ser excelentes padres: Tener objetivos, ser sistematicos, emprendedores y previsores, consistentes, incluyentes, respetuosos, positivos, amorosos, y siempre dispuestos a corregir sus errores.
  • Una filosofía sobre como ser buenos padres y una serie de valores fundamentales que permite a los padres relacionarse con sus hijos con convicción y fortaleza.
  • La manera de enfocarse en las cinco necesidades vitales de los niños necesarias para su salud emocional y los métodos que los padres pueden emplear para satisfacerlas.
  • La explicación de por que el sentido común y el amor no son suficientes, aunque si necesarios e importantes, y la definición de un amor que si tiene sentido y ayuda a la labor de los padres.
  • Una estrategía detallada para que los padres tengan confianza y actuén consistentemente de manera mas satísfactoria y menos estresante para ellos y sus hijos.
  • Planes de acción específicos para ayudar hasta a los padres más ocupados a lograr un estilo de vida balanceado que les permita tener actividades y experiencias junto con sus hijos para que juntos maduren.
  • Herramientas sencillas pero poderosas para que los padres puedan medir su efectividad y hacer cambios constructivos y oportunos.

 Los niños que crecen teniendo este tipo de padres, por lo general tienen la tendencia a :

  • Respetarse a si mismos y a relacionarse respetuósamente con los padres y demas personas.
  • Sentirse importantes y capaces de relacionarse con confianza con la gente y en diferentes situaciones.
  • Aceptarse a sí mismo y a los demas y a tener una idea positiva en la vida.
  • Aceptar responsabilidades y a disfrutar el hecho de ser incluídos y a contribuir en las actividades y tareas que mejoran la vida familiar.
  • Confiar en ellos mismos y ser capaces de resistir las influencias negativas de sus companeros y de la sociedad.
  • Autodisciplinarse y no ser impulsivos ni autodestructivos.
  • Compartir abiertamente con los padres sus alegrias, ansiedades y problemas y estar dispuestos a pedirles información y consejos.
  • Tener la sificiente seguridad para aceptar la critica, admitir los errores y acer cambios
  • Aprovechar las actividades familiares para mejorar los conocimientos y abilidades.
  • Construir relaciones positivas con hermanos y companeros.

Mientras los pequeños corren a toda velocidad atravesando su etapa infantil para entrar en la adolecencia y luego en la madurez, los maravillosos días de la infancia se diluyen, con frecuencia se pasa por alto su naturaleza espíritual.

Si nosotros, como gente de fe, valoramos a nuestros hijos, debemos admitir que una de nuestras responsabilidades mas importantes es de ayudarles a estar en contacto con su mundo espíritual. Para que sean capaces de conseguir esto, necesitan disponer de tiempo y espacio para crecer en el conocimiento de Dios. Debemos ayudarles a darse cuenta de que Dios los creó. Y desea mantener una relación constante con ellos. Jeremías 1:5 dice: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te dí por profeta a las naciones. Existe un lazo misterioso entre el creador y la pequeña criatura, y los adultos acargo de esa vida infantil tienen la responsabilidad de asegurarse de que esa relación siga creciendo. Para que una persona se desarrolle plenamente en el ámbito espíritual, necesita que su naturaleza espiritual se nutra y madure. En ultima instancia, los niños deben comprender que Dios les ama con amor eterno no por lo que hagan, no por su aspecto o comportamiento, ni por lo que consigan en la vida sino porque los a creado y ama incondicionalmente.

Jesús ama profundamente a los niños en Marcos 10:13-16 dice: Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendián a los que los presentaban. Viendolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad  a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.

Que Dios te bendiga.

Hno. Fredy Monteroza

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