El Dios del cielo.
Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación? Daniel respondió delante del rey, diciendo:
El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios
en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los
postreros días. He aquí tu sueño,
y las visiones que has tenido en tu cama: estando tú, oh rey, en tu
cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo porvenir; y el que revela los misterios te mostró lo que
ha de ser. Y a mí me ha sido revelado este misterio no por que en mi haya mas sabiduría que en todos los vivientes, sino para
que se de a conocer al rey la interpretación, para que entiendas los pensamientos de tu corazón. (Daniel 2:26-30).
El Sueño.
Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime,
estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de
plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido.
Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido,
y los desmenuzó. (Daniel 2:31-34)
En esta imagen podemos observar que la calidad de los materiales desde la cabeza hasta los pies se va deteriorando: oro, plata, bronce, hierro y barro. Al deteriorarse la calidad aumenta la fuerza. Estas
partes de la estatua representan los poderes del mundo y su influencia en la historia de la humanidad.
Nos damos cuenta que los sabios habían admitido no poder interpretar el sueño del rey, además dijeron que el
problema estaba fuera del alcance de sus dioses (v.11). Daniel dijo: “Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela
los misterios” (v.28).
Daniel no había estado presente cuando el rey había dado su última
palabra en cuanto a los magos, sabios, adivinos y astrólogos de matarlos por no haber dado la respuesta al rey. Cuando los
guardas del rey llegaron para matar al Daniel, él pregunto: ¿Por qué se ha promulgado este edicto? Daniel se reunió con sus
amigos para una oración conjunta. Dios reveló el sueño y la interpretación. Entonces Daniel compadeció ante el rey para revelarle
el sueño y su interpretación.
1. La Cabeza de Oro
Imperio Babilónico 605-539 a.C.
Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey. Tú, oh rey, eres rey de reyes;
porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Y donde quiera que habitan hijos de hombres, bestias
del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo. Tú eres aquella cabeza de
oro. Daniel 2:36-38
La cabeza de oro representa a Nabucodonosor y el imperio babilónico. Los babilonios eran conocidos por su amor
al oro. Nabucodonosor gobernaba desde un trono de oro y quiso y quiso edificar Babilonia como una ciudad de oro. Ordenó hacer
una estatua que media 27 metros (95 pies) de altura y que media 2.7 metros (9 pies) de anchura). Cuando Herodoto visitó Babilonia
setenta años después de la muerte de Nabucodonosor, dijo que nunca había visto tanto oro como allí.
Babilonia celebraba la venida del año nuevo con grandes fiestas. Nabucodonosor y los reyes que le siguieron
eran escoltados y sentados en un trono de oro. La corte leía la antigua épica de la creación tal como había sido escrita por
los babilonios. Honraban a Marduk, su creador y dios. También adoraban al rey como representante terrenal de Marduk. Declaraban
que el rey gobernaba no solo los pueblos, sino sobre los animales y las aves y toda la creación, palabras de las que hace
eco Daniel en su saludo al rey.
2. El Pecho y los Brazos
de Plata
Imperio Medo-Persa. Año 538-333 a.C.
Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo. Daniel 2:39
Casi todos los eruditos concuerdan en que este pasaje se refiere al imperio Medo-Persa, que tomó el lugar del
Imperio Babilónico. La palabra para plata en arameo es también la palabra para tributos. Los medo-persa de dieron a conocer
por su sistematización de tributos. Todos los tributos se pagaban en plata (a diferencia del Imperio Babilónico, donde los
tributos se pagaban en oro. De modo que la plata es símbolo del segundo imperio medo-persa que surgiría y dominaría. Año 538-333
a.C.
3. El Vientre y los
Muslos
Imperio Griego. Año 333 a.C, bajo Alejandro Magno.
Y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Daniel 2:39
Un soldado medo-persa vestía un turbante, una túnica superior con mangas largas y pantalones, este vestuario
era confeccionado de tela. Pero un soldado griego llevaba un casco de bronce, una coraza de bronce, un escudo de bronce y
una espada de bronce.
4. Piernas y Pies de
Hierro
Imperio Romano. Año 200 a.C.
Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y
quebrantará todo. Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será
un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser
los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. Así
como viste el hierro mezclado con barro, se mezclaran por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro,
como el hierro no se mezcla con el barro. Daniel 2:40-43.
El cuarto reino representa al Imperio Romano, y Daniel habla acerca del mismo con mayor extensión que los otros.
El hierro describe el disciplinado régimen de los soldados romanos que conquistarían
el mundo conocido. La estatua describe varios rasgos característicos del Imperio Romano.
Primero, las piernas estaban hechas de hierro puro, pero los dedos y pies estaban hechos de barro cocido y hierro.
Sin embargo todo ello formaba parte de un imperio.
Segundo, los pies estaban compuestos de una mezcla de barro cocido y hiero. Dos materiales que no se combinan
para constituir una sola sustancia. Esto implicaría una unión en la que los componentes mantienen identidades separadas.
Tercero, esta mezcla implica una especie de cooperación política o económica. Al mismo tiempo se mantendrían
las identidades nacionales y culturales separadas. Será un imperio pero estará dividido.
La piedra desmenuza los pies
Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino
dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste
que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. Daniel
2:44-45.
Podemos ver que en el curso de la historia humana han surgido esas cuatro potencias mundiales: Babilonia, Medo-Persia,
Grecia y Roma. Pero en algún momento Dios intervendrá en la historia y aplastará todos los imperios mundiales y establecerá
su reino y después de lo cual no habrá más reinos humanos.
La piedra rechazada
La piedra que rechazaron los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo; de parte de Jehová es esto, y es
cosa maravillosa a nuestros ojos. Salmo 118:22-23.
La piedra del ángulo
He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable;
el que creyere, no se apresure. Isaías 28:16.
Lo mismo que en el primer caso, la trascendencia de esta segunda referencia del Antiguo Testamento a una piedra
se revela en el Nuevo Testamento. La piedra se refiere a Jesucristo. Pablo afirma
esto en Romanos 9:33, y Pedro dice lo mismo en 1 Pedro 2:6-7.
Con seguridad la piedra mencionada en Daniel se refiere a Cristo. Los eruditos conservadores están de acuerdo
en que el sueño de Nabucodonosor representa el surgimiento y la caída de imperios humanos. Representa la venida de Jesucristo,
la piedra viviente, para establecer su reino sobre la tierra. En el sueño, la venida de Cristo está vinculada al Imperio Romano.
Las piernas de hierro y los pies de barro cocido y de hierro representan dos etapas del Imperio Romano. La primera
en una época de fortaleza, y la segunda en una renovada coalición de pueblos, naciones en una asociación política similar
al Imperio Romano que existía hace siglos.
Podemos decir que hace mucho tiempo. Dios predijo el surgimiento y la caída de imperios mundiales la venida
de Jesucristo al final de los tiempos para establecer su reino.
Bendiciones.
Hno. Fredy Monterroza.
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