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El Ministerio de La Diaconía

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Introducción

 

La tarea de los diáconos es una de las más urgentes dentro de las congregaciones. Por eso es muy importante contar con servidores bien preparados que sirvan a los fieles en sus necesidades. La función bien ejercida por estos servidores del Señor aliviará la carga del pastor y ayudará a cumplir uno de los objetivos del ministerio.

 

Los diáconos son una parte importante en el programa del trabajo de la iglesia neotestamentaria. Es vital una comprensión adecuada de sus responsabilidades para que la iglesia crezca con éxito. Aunque la Biblia no expresa mucho acerca de los diáconos, se da suficiente información y hay ideas bien definidas para sacar  conclusiones lógicas concernientes a la autoridad de los diáconos, sus calificaciones, el proceso de elección, los deberes que le son asignados, y la realización de esos deberes. La aplicación a esos principios ayudará a evitar extremos como; poner a los diáconos al mismo nivel de los ancianos o dejarlos ser diáconos solo de nombre sin que hagan gran cosa.

 

Es importante no confundir el servicio del diaconado con el llamado al pastorado, los diáconos no vinieron para auxiliar a la predicación, ni como pastores oficiales puesto que las dos áreas del servicio son diferentes: el  servir a las mesas y el área de la predicación de la Palabra de Dios. Hechos 6:2 hecha por tierra todo intento  de convertir a un diácono como pastor auxiliar. Hay un ministerio espiritual que pueden desarrollar en calidad de muy buenos cristianos. Tenemos que ver que los diáconos no fueron nombrados por el Espíritu Santo para ser pastores de un ministerio.

 

El diaconado no es un puesto para aspirar a una jerarquía más elevada, es un trabajo “oficio”, (Hechos 6:3). En ninguna parte de la Biblia encontramos que diga, si alguno desea obispado tiene que ser diácono. Por supuesto que hay hermanos que una ves han servido como diáconos, Dios los llama a predicar la Palabra como ocurrió con Esteban y Felipe, pero de los demás nada se dijo que hubieran seguido el mismo camino. Fueron diáconos y murieron como diáconos.

 

Es bueno, en virtud de la prudencia, que los designados para el diaconado sean examinados doctrinalmente, ¿Por qué al ir a los hogares con que doctrina conversaran?

 

Bienvenido a esta pequeña capacitación, que espero, sea de bendición en el ministerio del diaconado. Que honres a Cristo con el buen servicio.

 

¡Peligros en el ministerio del  diaconado!

 

Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaitas, la que yo aborrezco. Apocalipsis 2:15.

 

Casi todos los expertos en las Sagradas Escrituras identifican a los nicolaitas como los discípulos de uno de los primeros diáconos que se llamaba de  ese nombre. Por la palabra (también nos damos cuenta que no son los mismos que practicaban la doctrina de Balaan.

 

I.                     Talvez Nicolás era bueno al principio. Hechos 6:5.

 

  1. Al principio nadie se dio cuenta que Nicolás carecía de firmeza doctrinal porque andando el tiempo hizo sus propias conclusiones. Derivó sus pensamientos y se deslizó dentro de una religión carnal o pagana.

 

  1. Nicolás se desvió de la doctrina. En lugar de arrepentirse como era de esperarse comenzó a dispersar sus ideas.

Y pronto halló un grupo que creyó sus mentiras. Pero nadie se dio cuenta de lo que ocurría en el futuro. Entonces es bueno, en virtud de la prudencia, que los designados para el ministerio del diaconado sean examinados doctrinalmente, ¿porque al ir a los hogares con que doctrina conversaran?

 

  1. La vida espiritual de Nicolás. Hubo un día en la vida de Nicolás que su nombre comenzó a resaltar con más intensidad que el de sus propios compañeros.

Pudo haber comenzado con un simple reconocimiento de su trabajo, muchos talvez lo admiraban por su servicio y su nombre comenzó a ganar fama. Probablemente se sonreía al ver que muchos hermanos lo alababan.

 

II.                   Espíritu de orgullo. Talvez Nicolás se comparaba con los demás diáconos y notaba que había alcanzado más fama que sus compañeros.

 

  1. Esteban y Felipe. Talvez estos dos tremendos servidores en la obra del Señor opacaban su reputación, porque no sabía predicar, ni tenia la unción que esos dos santos tenían.

 

B. Choques doctrinales. Puede ser que Nicolás haya comenzado una crítica   textual bíblica que no iba de acuerdo con la doctrina de los apóstoles, dando interpretaciones sensacionales y descabelladas, sin sentido.

 

C. Nicolás desertó. Al darse cuenta que los apóstoles y los demás servidores             (diáconos) lo iban desaprobar; se desligó de la iglesia de Cristo, se separó  de ellos y formó su propia escuela sin que nadie se opusiera  a su herejía.

 

III.                  Los nicolaitas. Pronto se identificarían como la iglesia de los nicolaitas.  De ese modo él habría logrado lo que quería.

 

  1. Una gran iglesia misionera. Hechos 13:1 Habían profetas y maestros.

 

  1. ¿Ya estaba convertido Nicolás? ¿Seria la envidia lo que lo hizo como a Satanás dejar su propio lugar?

Los diáconos deben permanecer en el lugar que Dios les dio y honrar su nombramiento hasta la muerte.

 

  1. Así se hizo tristemente célebre un diácono que perdió su humanidad y no honró su nombramiento nunca mas como un trabajo o servicio. Nicolás fue prosélito de Antioquia. 

 

Dios quiera que todos nosotros los que deseamos con todo nuestro corazón servir a Dios, nunca nos separemos de su Palabra, de su sana doctrina. Sino permanecer fieles hasta la muerte.

 

1 Timoteo 3:8-13

 

Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.

Y estos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.

Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.

Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para si un grado honroso, y mucha confianza que es en Cristo Jesús.

 

 

Tres objetivos importantes para los candidatos:

 

a.                  Llevar a cada candidato a aprender los principios básicos del servicio a Dios.

b.                  Invitar a los candidatos a aceptar el reto de alcanzar el nivel de un diácono como la Biblia lo demanda.

c.                  Enseñar al candidato cual es la función de un diácono.

 

Nota: los diáconos en la Biblia aparecen por primera vez en el libro de los hechos y son escogidos para el servicio de las mesas. Para llegar a ser diácono de la iglesia primitiva era necesario estar lleno del Espíritu Santo, de buena reputación y de sabiduría. La Biblia dice: Y estos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. 1 Timoteo 3:10.

 

 

 

 

Diácono y diaconisa.

 

Diakonos  (griego diakonoz) de aquí proviene el vocablo castellano diácono cuyo significado general quiere decir “siervo”. La palabra original se deriva en dos partes que son: [dia] (a través) y [konis] (polvo); dando la idea de que un diácono era un sirviente que descalzo se apresuraba a servir en la mesa a los invitados; o alguien que alzaba polvo, presuroso, para asistir a los invitados.

En cuanto al significado original, siervo o sirviente, vemos un ejemplo en la vida misma de nuestro Señor Jesús como modelo de diácono cuando el mismo dijo: “Porque el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate de muchos”. Marcos 10:45

 

Diácono.

 

I.                     El diácono: es uno que sirve a las mesas, o sea un mesero, el que sirve  en cualquier otro deber dentro de la iglesia.

 

  1. El diácono es un siervo que ministra en las mesas, dentro de la obra de un ministerio.

 

  1. El trabajo a las mesas se puede entender como: atender o servir a las viudas, a los huérfanos, a los enfermos, atender a los hermanos en sus diferentes necesidades dentro y fuera de la iglesia.

 

  1. Nosotros hemos dogmatizado el servicio de la diaconía a la reunión de la iglesia únicamente.

 

  1. Cuando un discípulo es escogido como diácono o diaconisa le están delegando una responsabilidad de 24 horas y en la medida que crece adquiere nuevas asignaciones.

 

  1. Ser diácono es un privilegio de Dios muy honroso y hay que desempeñarlo como para honrar a Cristo; si no somos fieles en lo poco, aun lo poco nos será quitado.

 

II.                   Requisitos Para ser Diácono.

 

  1. Dignos de respeto: Esto hay que ganárselo, no podemos cosechar respeto si no respetamos a los demás. Es tener la sobriedad de saber como comportarnos. Es decir; tener un alto grado de madurez que produzca un pensar balanceado y serio.

 

  1. Sin doblez de palabra: Hombres de palabra, que lo que digan lo cumplan. Que no digan una cosa y hagan otra. Debe ser honesto en todo y con todos en todo tiempo sin hipocresía, INTEGRIDAD es la clave.

 

  1. No dados al mucho vino: En una época en que no se usaba mucho el agua porque era insalubre, se acostumbraba a tomar vino en exceso. Hoy sería; no estar sujetos a los placeres o deseos de la carne. No os embriaguéis con vino en lo cual hay desilusión.

 

  1. Que no sean amantes de ganancias deshonestas: Podemos entender aquel que va siempre en pos de aumentar sus posesiones y va en pos de riquezas sin importar el método, ya sea correcto o impropio. Otra traducción del griego sería, ganancias vergonzosas.

 

     III. Cualidades que enfatizan la actitud del candidato al diaconado.

 

  1. Mantener el misterio de la fe: Esto es igual a decir; el misterio de la piedad, o sea que se esmere en poner por obra lo que está escrito. 2 Pedro 1:6-7. Mantener una conciencia limpia.

 

  1. Llenos del Espíritu Santo: El Espíritu Santo mora en nosotros por la fe. Galatas 3:14; Romanos 10:17 El hombre debe ser guiado por la palabra inspirada.

 

  1. Llenos de sabiduría: Los diáconos deben usar el sentido común y buen juicio para desempeñar el privilegio asignado. Hechos 6:3.

 

IV.   Cualidades de los candidatos para el diaconado.

 

  1. El diácono debe ser marido de una sola mujer. 1 Timoteo 3:12

 

B. El diácono debe saber gobernar su casa. El control de su familia es indicativo de su habilidad para funcionar en otras áreas.1 Ti.3:12

 

Nota: El contexto del griego nos da a entender que debe ser un líder, y un líder debe tener principios de gobierno y si no lo puede ser en su casa. ¿Cómo lo hará en la iglesia? Deben ser de buena reputación e irreprensibles. La reputación puede ayudar o estorbar, dependiendo de lo que se piense de esa persona por la comunidad y por la iglesia.

 

  1. La diaconisa: Debe ser digna de respeto, cosa que se obtiene con el tiempo y no con una posición. 1 Timoteo 3:11

 

B-1. No calumniadoras: La palabra griega es (diabolos) = calumniador, acusador, Satanás.

 

B-2. Sobrias: Que sean discretas y que se abstengan de toda cosa que afecte su integridad. Que sean fieles en todo.

 

C. Porque los que ejercen bien el diaconado, ganan para si un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

1 Timoteo 3:13.

 

La unidad en el equipo.

 

 

1.                 Todo el equipo debe estar unido en doctrina: Romanos 16:17.

 

2.                 Todo el equipo debe estar unido en propósito: Fil. 1:27.

 

3.                  Todo el equipo debe estar unido en filosofía: 1 Co.1:10

 

4.                 Todo el equipo debe estar unido en el cuidado del ministerio: Hechos 20:20. (evangelismo o visitación).

 

 

El beneficio de la unidad en equipo

 

 

A.                 Es bíblico:

Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes,  sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús. “Fil. 2:2-5”

 

B.                Es práctico.

           Andarán dos juntos, sino estuvieren de acuerdo. “Amos 3:3”

 

C.               Es productivo.

¡Mirad cuan bueno y cual delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sión; por que allí envía Jehová bendición, y vida eterna. “Salmo 133:1-3”

 

La vestimenta del diácono.

 

En todos los casos y especialmente en los servicios del domingo y entre los cultos de entre semana; el diácono debe llevar una corbata y ropa de vestir. No quiero que me entienda mal y piense que sugiero ropa costosa, no me refiero a eso, pero que debe ser bien decente en su manera de vestir, su cabello debe estar bien peinado, sus zapatos lustrados, afeitado, (no barba larga, mucho menos un bigote como el general zapata) y sus dientes cepillados. El diácono no es solamente el que representa a Cristo, sino también  a la iglesia y por eso debe estar bien preparado a toda hora para dar una buena impresión.

 

Vestirse correctamente puede ser difícil cuando los diáconos trabajan, pero con una preparación correcta, definida y con la ayuda de la familia podrían traer la ropa y cambiarse en la iglesia antes que el servicio comience. Cuando el diácono ve que es imposible estar vestido correctamente por alguna razón, debe buscar un sustituto que está vestido adecuadamente para este culto tan importante. (¡Usar uniforme y  etiqueta en cada servicio!)

 

 

El lugar del diácono.

 

El lugar del diácono es el lugar de servicio en la iglesia, tanto como estar en una clase de escuela dominical, el coro, o cualquier otro lugar de responsabilidad. La Biblia dice en 1 Co.4:2 lo siguiente “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel”.

El diácono, que tiene el privilegio de servir y lo hace lo mejor que pueda según su habilidad, siendo fiel a su tarea recibirá el mismo grado de recompensa como el de un predicador o un pastor quien ha hecho su trabajo fielmente. La Biblia no requiere que tengamos gran talento, pero que el talento que tengamos sea presentado y rendido al servicio del Señor.

 

El diácono debe estar en su lugar de asignación con anticipación. Debe estar allí varios minutos antes (15) minutos es lo que se acostumbra en un ministerio serio y formal. El propósito es poder saludar a la mayoría de la gente que vaya entrando y para ayudarles a encontrar un asiento.

Muchos de los problemas en los cultos pudieran ser evitados si cada diácono estaría en su lugar antes de la hora y podría encargarse de todo antes que empieza el servicio.

 

El diácono debe estar orgulloso de su privilegio, debe sentir una satisfacción única que su privilegio está bien cuidado como debe ser. Debe asegurarse que se haya fijado en todo y que ha cuidado todo lo que le corresponde.

 

Nota: El capitán de diáconos no debe tener que ser responsable de poner a alguien en su lugar correspondiente, cuando un diácono no puede estar en su puesto asignado; otro diácono debe estar seguro que uno de los sustitutos ya sea un diácono o un ujier (que ha sido entrenado y que esté en la lista) puede cuidar su puesto.

Siempre se debe notificar al capitán de diáconos de todo y especialmente si no puedes encontrar un sustituto.

 

 

La ofrenda.

 

Los diáconos asignados para recoger la ofrenda, deben moverse rápidamente pero con dignidad cuando es hora de colectar la ofrenda. La canasta o el ofrendario debe ser llevada en la mano derecha.

 

Las tarjetas de visitas

 

Los diáconos deben de asistir de inmediato a los visitantes proveyendo una tarjeta de visita. Repartir este material es de mucha importancia y debe hacerse con rapidez. Las palabras que deben describirse a la acción del diácono cuando va a repartir las tarjetas y el material son: “MUEVETE RAPIDO”.

 

Es importante mantener datos de todos los visitantes porque esto será la lista de prospectos para ir a ganar las almas que cualquier iglesia pueda tener. Por eso es imperativo dar una tarjeta de visita a cada persona que entra a la iglesia.

 

Atendiendo a los visitantes

 

Antes que empiece el culto, la mayoría de la gente llega a una vez y se puede dejar que vayan a los asientos que ellos prefieran, pero una vez el servicio ha comenzado. El diácono debe sugerir a la persona donde debe sentarse.

El diácono debe dar la mano y una sonrisa a cada persona. Si hay alguna información que repartir debes hacerlo con la mano izquierda mientras con la mano derecha los saludas.

 

El diácono siempre debe estar atento en todo mirando hacia la entradas principales (puerta norte y puerta sur) atento hacia todo lo que esté sucediendo dentro de la iglesia, esto es para poder saludar a los que llegan tarde y así poder servirles.

 

Tenemos que atender a esta gente de inmediato. Cada visitante debe encontrarse en la puerta y recibido con un saludo y llevado a un asiento. El diácono debe saber donde están los asientos disponibles. Cada vez que lleva a alguien a un asiento debe buscar otros asientos disponibles para la siguiente persona que va a llegar tarde. Nunca debe el diácono señalar un asiento desde atrás para que el visitante o hermano tenga que ir a buscar el asiento. Esto nunca debe suceder.

 

El diácono siempre debe sonreír y parecer de buen humor, para que la gente sepa que la iglesia es un sitio de felicidad y que los que asisten e ellas son personas felices que han tenido un encuentro con el Señor. Una sonrisa y un saludo caluroso son muy importantes porque muchas veces es lo único que han recibido durante el día.

 

El diácono debe tener el hábito de recordar los nombres de los hermanos y visitantes. Debe entrenarse asimismo para aprenderse los nombres de todos especialmente cuando la congregación es todavía pequeña y así despedirse al final del servicio usando el nombre de la persona. También debe tener cuidado de saludar y dar la mano a los extraños tan calurosamente como lo hace con los miembros ya conocidos.

 

 Cuando el diácono encamina a un visitante a un asiento debe presentarle al que se encuentra en esa línea para hacerle sentir en casa. Por su puesto solo se puede hacer esto antes que el culto haya comenzado y al hacerlo se debe hacer de una forma diplomática y reservada. Nunca caminar muy adelantado de la persona a quien se está llevando a su asiento. Puede ser vergonzoso para el diácono encontrase al frente de la iglesia y darse cuenta que la persona, sea miembro o visitante se haya sentado atrás.

 

Nunca dejar al visitante tener que empujar o meterse en frente de la gente, a un asiento en medio de la banca o línea de sillas. El diácono debe pedir calladamente y cortésmente a los que están sentados que se muevan mas adentro para ayudar a sentarse al visitante.

 

La cortesía es la palabra clave para el diácono. Algunos van asistir al culto y van a recordar mas que nada la cortesía del diácono y como les trató, cuando les llevó a su asiento o de cómo los recibió.

 

 

 

 

El orden en el templo

 

Para mantener el orden, el diácono, no tienen que estar jalando orejas todo el tiempo. Puede ser de ayuda de muchas maneras. Por ejemplo si hay un bebe llorando puede ser que la madre no sepa donde está el aula de cuna. Entonces el diácono o ujier puede acercarse y muy calladamente decir con mucha cortesía  ¿Puedo mostrarle el aula de cuna? Y las damas estarían muy contentas de cuidar de su bebe. Una declaración de estas muchas veces hará que la madre se apresure para llevar a su hijo a la cuna y entonces no estará su hijo causando disturbios en el culto. Puede ser difícil hacer esto la primera vez, pero una vez que los has repetido varias veces no será tan difícil.

 

Cualquier niño que esté saliendo del culto sin un adulto debe ser enviado a su asiento de nuevo. Cuando un niño ve que otro niño ha salido sin que se le mande a su asiento, él también va a querer salir y pronto  causará un caos.

 

Varias cosas se pueden hacer antes del culto para prevenir el desorden. Las mamas con niños recién nacidos o pequeños pueden ser dirigidas al aula de cuna en el mismo momento que están entrando al templo. Esto evita que los niños estén corriendo en el templo. No se debe permitir a los niños entrar en el templo comiendo helados u otro tipo de comida que valla a dañar la alfombra o el piso.   Es un templo para adorar a Dios y no un cine.

 

Los niños que se encuentren hablando en el culto deben ser reprendidos y deben ser enseñados a no hablar durante el culto. Algunas veces tendrás que repetir esta acción (reprensión) varias veces.

 

Los jóvenes

 

Es triste decirlo pero muchas veces los jóvenes se secretean, mastican chicle, escriben notas, y no prestan atención (no todos) pero los hay. Ellos deben ser reprendidos y recordarles guardar silencio. De nuevo decimos, que el diácono o ujier debe ser firme y a la vez amable. Un amor genuino se puede mostrar aun a través de la firmeza y autoridad.

 

Asistiendo en la ministración

 

Es importante que los diáconos estén siempre listos para asistir al pastor, cuado él esté ministrando a los feligreses. En ocasiones sucede que el pastor está ministrando y el hermano o hermana son tomados por el Espíritu Santo y caen al piso y se golpean. Es aquí donde debe de haber mínimo dos o más diáconos. Las diaconisas atendiendo las hermanas que están siendo ministradas y los hermanos diáconos atendiendo a los hermanos.

Un diácono o ujier no debe atender a una hermana que esta siendo ministrada, porque hay partes en la mujer que pueden ser tocadas accidentalmente y que pueden causar malos entendidos dentro de la iglesia y en el núcleo familiar si el esposo no es espiritual o convertido todavía, en toda instancia un diácono no debe asistir a una dama cuando ésta está siendo ministrada. Este es el trabajo de las diaconisas.

 

Los diáconos deben estar bien preparados en ayuno y oración en caso que deban asistir al pastor en un momento de liberación demoníaca. Especialmente cuando hay cultos especiales (campañas de aniversario, de jóvenes, de caballeros, de damas, etc.).

 

El diácono debe manejar las emergencias de una manera lógica. Aun si se le cae la canasta de ofrendas, un niño que vomite, si alguien se desmaya en el templo o cualquier otra cosa que podría avergonzarle debe ser manejado con dignidad y tranquilidad.

 

La regla básica en la mente del diácono debe ser esta: una acción así sería el deseo del pastor.

 

Un diácono que es fiel a su tarea o trabajo dentro de la iglesia será recompensado en el cielo por la obra que haya hecho para la cusa  de Cristo. También podrá sentir mucha satisfacción personal sabiendo que ha hecho lo mejor para hacer que cada servicio culmine de lo mejor posible. Esta debe ser la meta de cada servidor en el ministerio de la diaconía, debemos ser los mejores diáconos  del ministerio revelación divina de los Ángeles.

 

Nota: no olvides que el trabajo del diácono  es un privilegio de honor y gloria para nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

 

¡Esta debe ser nuestra motivación real!

 

El capitán de diáconos

 

Para tener éxito en el grupo de diácono debemos escoger con mucho cuidado al capitán o líder. Este tendrá que ser un hombre de Dios, dedicado a la iglesia y al servicio para Cristo. Debe ser leal al pastor y a todo el programa de la iglesia. Tiene que tener cualidades definidas de liderazgo que le permita enfrentar los problemas que surgen en los servicios. Tiene que tener la habilidad de atender los asuntos que tienen que ver con el grupo de diáconos. El capitán tiene que ser un hombre inteligente y diligente en todo y que cree en la planificación detallada y entrenamiento de su equipo.

 

Siendo que el pastor trabaja con el capitán de diácono y ujieres, es imperativo que sea el pastor el que le escoja. El pastor tendrá mas cuidado en asignar a alguien que sea espiritual y se preocupe por cada servicio de la iglesia.

 

Hay mínimo cinco áreas donde el capitán tendrá que trabajar y sobre las cuales necesita un control total. Esto hace que su trabajo sea muy exigente, pero él debe entender que fue escogido para este servicio y que está asumiendo bastante responsabilidad.

 

1.    Entrenando al equipo

 

Entrenar a su equipo es una de las tareas más importantes. Cada hombre o mujer que ayuda en este ministerio de la diaconía debe ser entrenado o capacitado. Recuerde lo que la Biblia dice: “Al que Dios llama capacita y envía”.

 

No debemos esperar que un nuevo aspirante a este servicio sepa hacer el trabajo solo porque lo ha visto desde la banca o de su asiento. El aspirante a este servicio, debe recibir instrucciones específicas. Esto no solo le ayuda hacer su trabajo mejor, sino que le hace ver; que es un oficio muy importante. Un trabajo tan importante como este debe ser hecho de la mejor manera posible. Cada nuevo candidato debe recibir una lista de instrucciones escritas. Ellos podrán estudiar estas instrucciones en su casa y luego con su capitán o líder. También deberá haber unas prácticas en grupo con el líder.

 

2.    Motivación

 

El capitán tiene que animar a los demás para hacer un buen trabajo. El debe inculcar la idea que es un ministerio muy importante y que lleva mucha responsabilidad. Dios les ha escogido para este trabajo tan importante. Debe tener reuniones con su equipo frecuentemente para ver que estan haciendo bien y que están haciendo mal, pero también estas reuniones deben ser para felicitarles, inspirarles para unir mas a su equipo.

 

 

3.    Revisando  el material

 

Me refiero a todo lo que necesita en su trabajo. Revisar las bancas y sillas. Si hay suficientes a la mano en caso de que la iglesia esté llena y mas gente venga tarde a los cultos. Especialmente cuando hay servicios especiales, confraternidades, campañas etc.

¿Está todo limpio y ordenado? En caso de que haya plataforma, ver si todo está limpio y ordenado para los que se sientan en la plataforma (pastores). Hay suficientes tarjetas para visitantes. Los sobres de ofrenda y de misiones deben estar en su lugar. Ver si el parqueo está cuidado por un diácono.

 

Sería bueno hablar con el pastor antes del servicio para ver si hay algo nuevo o fuera de lo normal para ese culto. Saber si se necesita un lugar reservado para un invitado en caso que no haya plataforma. El capitán debe tener diáconos encargados de cada lugar para cubrir las necesidades de la iglesia.

 

El capitán debe asegurarse que todos lleven sus etiquetas correspondientes (de diáconos) que esté vistiendo como corresponde a un oficial de una iglesia de Cristo y que todos estén en su lugar asignado.

 

4.    Eventos especiales

 

En los servicios especiales (confraternidades y campañas) debe haber una planificación anticipada a cada uno de estos eventos. Es el trabajo del capitán de  diáconos, y además, saber lo que se va a necesitar y asegurarse que el trabajo de su equipo sea muy profesional.

 

5.    La necesidad de sustitutos

 

Es una buena idea para el capitán  tener una lista de diáconos  que no pueden atender este oficio o trabajo todo el tiempo, pero que podrían servir si fuere necesario. Es bueno usar los mismos diáconos y diaconisas semana tras semana para tener un equipo más eficaz y más profesional.

Sin embargo habrán días en que alguien no pueda atender su trabajo y el capitán tendrá que buscar un sustituto.

 

Los diáconos deben saber cuando les toca servir por lo menos una semana antes. Solo se hacen cambios cuando es necesario. Los sustitutos deben ser entrenados y estar listos para ayudar, si es necesario.

 

 

6.    ¿Que es un diácono?

 

Es un vigila o atalaya. Alguien que vigilará sobre el culto de la iglesia. Anticipará los problemas antes que surjan, estará vigilando por cualquier desorden y lo arreglará de una manera rápida y diplomática. Debe preguntarse: si este servicio se acaba como debe; es porque he cumplido con mí deber de atender a la gente bien de tal modo que han podido escuchar el mensaje bien sin distracciones. Vigilará para la comodidad de la gente en todo tiempo. Vigilará que un borracho no cause problemas.

 

 

El diácono también es un disciplinario, tendrá que aprender como disciplinar a los niños y a los adolescentes en una manera firme, pero a la vez amable. Los niños y los adolescentes responden al amor. Cuando ellos sientan que están siendo disciplinados con amor no darán problemas. Todos los niños desean ser dirigidos para hacer lo que deben hacer. Muchos pueden hacer lo que les da la gana en la casa o aun en escuela o el colegio, pero cuando vienen a la iglesia deben portarse como es debido. Muchas veces es muy difícil disciplinar a un niño, pero la importancia y la necesidad del culto, tanto como la del niño deben ser tomados en cuenta.

 

a. El diácono también es un siervo. Hay muchas maneras en que se puede servir a la congregación. Veamos algunas de esas formas.

 Los diáconos están escogidos por una sola razón esto es: servir a la gente.

 

b. También es un hospedador. Debe hacer sentir a su huésped cómodo y bien venido. Hacer sentir a los invitados como en su propia casa. Tiene que hacer sentir al visitante importante.

 

b.      También es la iglesia. Cuando alguien viene como visita a la iglesia, la primera impresión que tengan de él o ella, será la impresión que tengan de la iglesia misma. ¡Para ellos el diácono es a la iglesia! Las opiniones que se formen de ellos serán las opiniones que se formen de la iglesia. El visitante estará de mejor humor si ha sido recibido con dignidad, honor, y amistad.

 

Nota final:

 

Como ya se ha  mencionado, tendrá una opinión positiva para nuestro ministerio o una opinión negativa. El tipo de opinión que tengan de nuestro ministerio va a ser el resultado de tu trabajo. Si tu trabajo es mediocre, la opinión será mediocre. Si tu trabajo es excelente, la opinión será excelente.

El resultado está en tus manos.

 

 

Que Dios te prospere en este oficio tan importante y digno.

 

Hno. Fredy Monterroza.

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