
De cierto,
de desierto os digo: el que en mi cree, las obras que yo hago, él les hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
Juan 14:12
Jesús nos da una tremenda promesa en esta lectura de introducción,
y es que mayores cosas podemos hacer por medio de él todos aquellos que hemos creído en Dios. Esto no quiere decir que los
discípulos harían mayores milagros que los que él hizo, ¿que mayor milagro puede ser mas grande y asombroso que la resurreccion?
El milagro mas grande es poder vivir una vida consagrada, y victoriosa por medio del Espíritu Santo y nunca desmayar. Con
la ayuda del Señor podemos realizar grandes proezas para la alabanza de su nombre. En el sepmento anterior hablamos
de David cuando se enfrentó a Goliat; esa prueba era como para que David hubiera salido corriendo y decir ya no quiero ser
evangélico este gigante me va a destruir, pero todos sabemos que David confiado en la fuerza de Dios no solo se atrevió a
enfrentar esa tremenda prueba sino que salió corriendo a su encuentro sabiendo que cuando nuestro Señor está con nosotros
no hay por que temer aunque el problema paresca enorme. Asi sucede hoy día, muchos de nosotros preferimos dar marcha atras
dudando de la eficacia de la Palabra y de las promesas de Dios, cuando sabemos que atraves de las Escrituras se nos advierte
que debemos pasar por tribulaciones, pero nuevamente Dios promete estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo,
lo importante de todo esto; es que Jesés dijo que él había vencido al mundo y que por lo tanto tuvieramos confianza.
Probablemente el goliat de tu vida sea: El problema con tu esposa,
o con tu esposo, o tus hijos, tus amigos, tu empleador, de algo estoy seguro que todas las cosa tienen solución en Cristo
Jesés. Recuerda que podemos tener paz en medio de la tormenta, fe y esperanza cuando creamos que ya no podemos seguir adelante
Recuerda la anecdota de las pisadas en la arena; aquel hombre iba caminando
a la orilla del mar y veía sus propias pisadas y las del Señor caminado a su lado, pero en un momento de mayor necesidad vio
que solo había una pisada y muy triste dijo: Señor cuando comencé a caminar tu venías con migo y ahora cuando mas te necesito,
cuando ya no puedo, solo veo mis pisadas y el Señor le contestó: Cuando comensaste a caminar tenías las fuerzas para hacerlo
solo, pero en el trayecto del camino desmayaste y Yo te tomé en mis brazos.
Hay dos ocaciones en que una persona se detiene: Despues de una derrota
y despues de una victoria. Robert Schuller dijo: "No te acabes, lánzate dentro de las aguas más profundas". No te detengas
despues de un triumfo o una derrota. Una derrota debe hacer que nuestra autoestima quede tan baja como para no poder seguir
adelante, la victoria debe motivarnos para seguir con paso firme y con ímpetu. No pongamos excusas para hacer cosas sobrenaturales,
no podemos poner como excusa la familia, los amigos, los problemas, la economía, la edad.
Jedeón un día le dijo
a Dios: "Ah, Señor mío, ¿con que salvaré yo a Israel? He aqui que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa
de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre. Jueces 6:15-16.
Muchas veces eso es lo que sucede, ponemos tantas excusas para no creerle a Dios. Hagamos como Jedeón, decidace a
creerle a Dios y comience a hacer cosas mayores para la gloria de Cristo.
Dios te bendiga, Hno. Fredy Monterroza.
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