| Capítulo 52 |
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¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua. |
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Agravios maquina tu lengua: Como navaja amolada hace engaño. |
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Amaste el mal más que el bien; La mentira más que hablar justicia. (Selah.) |
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Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua. |
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Por tanto Dios te derribará para siempre: Te asolará y te arrancará de tu morada, Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.) |
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Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo: |
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He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad. |
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Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: En la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente. |
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Te alabaré para siempre por lo que has hecho: Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos. |