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Jesús sana a un leproso
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Y cuando bajó del monte, grandes multitudes le seguían. 2 Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante El, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme 3 Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. 4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no se lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio a ellos. Mateo 8.1-4

 

Introducción:

 

Mateo inicia su relato diciendo que Jesús subió al monte según lo vemos (5.1) y concluye el mismo sermón diciendo que Jesús bajo del monte tal como lo vemos en la porción bíblica (8.1). Es interesante notar que toda la gente (grandes multitudes) que pudo escuchar la enseñaza del Señor Jesucristo, pudo también ser testigo de sus milagros. La predicación de la Palabra de Dios debe ir acompañada de señales y prodigios.

 

I.   Las multitudes se admiraban de la enseñanza de Jesucristo.

 

A.  Cada palabra de Jesús iba acompañada de poder y autoridad. (Mt. 7.28-29)

 

B.  La enseñanza de sus escribas era hueca y vacía.

 

II.   Se acercó un leproso

 

A.   La lepra: terrible enfermedad incurable.

 

B.   El leproso era separado de la sociedad. (Lev. 13. 45-46)

 

C.   Solo el sacerdote podía diagnosticarlo limpio. (Lev. 14.2-32)

 

III.  El leproso se postró

    

A.   La lepra es símbolo de pecado con toda su repugnancia.

 

B.   La palabra “postró” Gr. Proskuneo, Heb/Ar. Shachah) quiere decir adorar.

     

C.   El leproso se acercó a Jesús en una actitud de adoración.   

 

IV.   El leproso sabía que Jesús pedía sanarlo

        

A.    Observe la seguridad en su petición: “Si quieres”, no dijo; si puedes.

   

B.    Se sometió a la infinita y sola voluntad del Señor. “Si quieres, puedes limpiarme”.

 

C.   Jesús dijo: “Si quiero”. Muestra su naturaleza innata a favor de la humanidad.

 

V.   Los milagros y enseñanzas de Jesús testifican que él es el Mesías. (Juan 3.16-18).

      

A.   La sanidad del leproso testifica y confirma que Jesús es el Mesías. (Mt. 11.5)

 

B.   La profecía del profeta Isaías se estaba cumpliendo en este evento. (Is. 29.18; 35.5-6)

 

C.   Reitero que el Pecado es símbolo de la lepra, pero Jesús quiere sanarte.

 

Conclusión:

 

¡Apresúrate! Ven, acércate a Jesús, él quiere tocar tu vida para que seas sano, libre de la lepra del pecado. Al leproso se le aislaba de la sociedad porque era inmundo y no podía vivir en el mismo campamento. No te quedes fuera de este campamento maravilloso que es el reino de Jesucristo en su gloria. La Biblia dice que el Señor vendrá a levantar a su iglesia, es lo que se llama el rapto de la iglesia y solo aquellos que hayan aceptado a Jesús como Señor y salvador entrar en ese glorioso reino. Jesús puede sanarte, salvarte, VEN.

 

Repite esta pequeña oración: Señor Jesús perdona mis pecados y escribe mi nombre en el libro de la vida. Gracias por sanarme de la lepra del pecado en el nombre de Jesús. Amen.

 

Si has hecho esta humilde oración, te ruego que busques una iglesia donde se enseñe la sana doctrina, lee la Biblia y crece en el conocimiento de la Palabra de Dios.

 

Que Dios te bendiga cada día de tu vida.

Hno. Fredy Monterroza.

 

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