Make your own free website on Tripod.com

mired1.gif

La formación del niño
Inicio
Declaración de fe
Estudios
Estudios Powerpoint
Biblioteca
Escatología
Reflexiones
Origen y Desarrollo de la Biblia
Máximas y Refranes
De Buen Humor
La Biblia al Minuto
Facebook
La Biblia en Internet
Contáctenos

El presente estudio fue realizado por la hermana Gloria Serranos

 

Introducción:

            Tomando en cuenta la gran variedad de personalidades y con el propósito de conocer mejor a los niños, es necesario examinar más de cerca sus emociones, intereses, desarrollo, etc. De esta manera atenderemos a sus necesidades y no a sus caprichos, procuraremos llenar sus vacíos y sed y hambre de amor, atención y compresión cometiendo así menos errores en la crianza de nuestros hijos y evitándoles a ellos consecuencias que serán irreversibles en sus personalidades, carácter, relaciones con los demás, etc. Y lograr que sean personas de éxito, felices, realizadas.

 

Conociendo al Niño

“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de el.”  Proverbios 22: 6

 

Los niños nacen preparados para aprender. Durante los primeros años de vida, tienen un sistema natural de supervivencia. Para dar a conocer su necesidad, lanzan un grito agudo.

            Una teoría popular sobre la crianza de niños, recomienda a los padres que no levanten a sus bebés cada vez que lloran, porque así pronto los echaran a perder. En realidad sucede exactamente lo contrario. Los bebés que han sido atendidos ante cada llanto durante los primeros meses de vida, se desarrollan como niños mas fuertes y con mas confianza en si mismos que los bebés a quienes los han dejado llorar y llorar.

            Cuando se atiende a sus necesidades durante estos primeros meses, los bebés aprenden que hay alguien que los ama. Al suplir las necesidades, se establece una confianza mutua entre padre e hijo.

            A medida que crezca, esta confianza se acrecentará por medio de la relación que se  desarrolle con él. Un buen método es permitiéndole al pequeño realizar tareas sencillas para demostrarle que confiamos en él. Lógicamente un niño de dos años no podrá realizar esta tarea correctamente la primera vez, pero de todas formas esta bien. El asunto es enseñarle, si pone algo arriba en lugar de debajo de igual manera felicitarlo.

            El científico suizo, Jean Piaget, dijo que el desarrollo del aprendizaje de los niños se divide en cuatro niveles. Estos niveles comprenden, desde el nacimiento hasta los dos años, desde los dos años hasta los siete años, desde los siete hasta los once, y desde los once años en adelante.

            Los niños entre dos y siete años de edad creen exactamente todo lo que sus padres les dicen. Hasta que comienza gradualmente a desarrollar a la capacidad de razonar y cuestionar, el niño toma literalmente todo lo que sus padres le dicen.

            Esas pequeñas mentes abiertas, son campo perfecto para imprimir un fuerte fundamento de valores espirituales. Estos son los años en los que se puede ayudar al niño a expandirse emocional, sicológica, física y espiritualmente. Es absolutamente crucial, que durante estos tiernos años, desarrollar al  niño integralmente. Solamente este desarrollo integral podrá formar un adulto feliz, responsable y que adopte valores espirituales.

            Los niños son muy sensibles a la respuesta que reciben de nosotros. Saben cuando les decimos algo simplemente para que se callen; se dan cuenta que en ese momento no estamos realmente interesados en ellos.

            Los valores espirituales que los padreas imparten a sus hijos mientras son pequeños, permanecerán en ellos a través de los años. La  historia de un prisionero de guerra de Vietnam que pasó siete años en prisión en Vietnam del Norte; a medida que las semanas se convertían lentamente en meses, comenzó a sacar de memoria versículos bíblicos e himnos que había aprendido en la Escuela Dominical simplemente para mantener su mente ocupada. Pronto, ese ejercicio lo ayudó a reestablecer su relación con Dios. Ese joven capitán no había sido un cristiano prácticamente como adulto, pero aquellas enseñanzas cristianas lo sostuvieron por siete años de prisión.

            Un  aspecto interesante en el aprendizaje es que la atmósfera que rodea a la enseñanza juega un papel muy importante en lo bien que reciba y retenga la información. Los niños que reciban enseñanza en una atmósfera de amor, no solo recuerdan los mensajes, sino que muchas veces recuerdan algo de las personas involucradas o del lugar.

            El amor incondicional es de vital importancia. Los niños que reciben solamente el cuidado rutinario, son más lentos para alcanzar todo tipo de desarrollo. Tienen tendencia a  desarrollar problemas emocionales que inhibirán su crecimiento y limitaran su potencial. Generalmente son adultos irritados e insatisfechos, incapaces de aceptar los valores espirituales paternos. Si el niño sabe que es amado, con seguridad querrá seguir el ejemplo nuestro a lo largo  de toda su vida, por el respeto que sienten hacia nosotros. Por tanto, debemos tener mucho cuidado de ser un ejemplo en todos los aspectos de nuestra vida, no solamente en lo espiritual.

Un Pequeño Anda Tras Mis Pies

Muy cuidadoso he de ser,

Un pequeño anda tras mis pies;

Desviarme no deberé,

No sea que él se desvié también.

Sus ojos me siguen sin cesar,

Todo lo que yo haga, el lo intentará;

Dice que como yo quiere ser,

Este pequeño que anda tras mis pies.

El piensa que todo en mi esta bien,

Cree en todas mis palabras también;

Lo malo en mi no debe ver,

Este pequeño que anda tras mis pies.

Doquiera que vaya recordará,

En todo tiempo presente tenderé,

Que estoy construyendo un lugar para él,

Para ese pequeño que anda tras mis pies.

(Autor desconocido)

 

 

El Factor Personalidad

“Mirad que no menosprecies a uno de estos pequeños; porque os digo que sus Ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que esta en loso cielos. Así, no es la voluntad de vuestro Padre que esta en los cielos que se pierda uno de estos pequeños” (Mt. 18: 10, 14)

 

            Cada niño en el mundo nace con una personalidad única. Los padres podrán dañar o incentivar su desarrollo, pero la personalidad básica es congénita, es decir, los padres no crean la personalidad una vez que el niño ha nacido. En la concepción ellos suplen los rasgos congénitos y la personalidad se desarrolla a partir de allí.

            Ahora bien, considerando que en el mundo hay millones de personalidades, puede parecer sorprendente que yo los divida en solo dos categorías, Sin embargo después de trabajar con padres e hijos durante veinte años, he descubierto que este proceder es legítimo y practico. Por tanto les ofrezco una simplificación práctica, describiendo dos facetas básicas de las personalidades. No considero una forma mejor que otra simplemente estoy reconociendo la existencia de ambas.

            Básicamente, la respuesta de un niño ante cualquier circunstancia, depende de su actitud hacia la autoridad, y esta actitud depende de su personalidad. Por tanto cuando tratamos de los problemas de los niños, nos resulta de gran utilidad dividir las personalidades en solo dos grupos. Cuando entendemos las personalidades de nuestros hijos podremos entender mejor su comportamiento, sus emociones y posiblemente así nos libraremos de cometer algunos errores trágicos en la crianza. Por supuesto somos humanos. A pesar de toda la información que busquemos en un esfuerzo por criar a nuestros hijos de la manera perfecta, vamos a cometer errores. Así que no debemos sentirnos culpables cuando las cosas vayan mal, porque todo lo que Dios espera de nosotros no es la infabilidad sino lo mejor de uno mismo.

Los Sumisos:

            Las personas que se integran a este grupo nacen con la necesidad de estar bajo autoridad. Necesitan aprobación y alabanza. Necesitan que alguien les diga que es lo que hay que hacer y que les estructure el tiempo. Quieren que alguien tome las decisiones en lugar de ellos. Por tanto, para el observador ocasional, estos niños pueden parecer muy fáciles de criar. Todo lo que se tiene que hacer es decirles lo que se va a hacer, fijarles el tiempo en que tienen que hacerlo, indicarles cuando deben terminar y luego elogiarlos por haberlo hecho.

            Suena sencillo, ¿No es cierto? Bueno, en realidad. Esos niños son tan difíciles de criar como los que encuentran en el grupo de los rebeldes. Mientras que estos últimos luchan por si mismos y comienzan a pensar casi desde el primer día. A los del grupo sumiso hay que enseñarles a pensar por si mismos. Son amantes de seguir a alguien, por tanto tienen la propensión a unirse a cultos extraños, a ser usados, y a no poder permanecer parados sobre sus pies cuando son adultos. En realidad tendrá grandes impedimentos como adultos, porque siempre estarán esperando que alguien les diga lo que hay que hacer.

            A esos niños se les puede controlar fácilmente por medio de la culpa. Porque son muy proclives a la misma. La mayoría de los padres de esos niños los controlan exactamente de esa manera sin darse cuenta, y luego se enorgullecen de tener hijos tan maravillosamente disciplinados.

            Cuando esta clase de niños son pequeños, son realmente encantadores; son tan fáciles de manejar. Especialmente en la iglesia, y los padres de los niños rebeldes especialmente sienten envidia de esos padres. Es fácil escuchar al padre de un niño sumiso pedir al padre de un rebelde: “Si fueras mas firme con tu hijo, sería tal como el mío”

            Todos los padres comparan a sus hijos sin darse cuenta que no se puede comparar a un niño sumiso con uno rebelde. Como consecuencia, muchos niños son perjudicados por esta aparentemente inocente comparación.

            Los padres que controlan a sus hijos por medio de la culpa, los están controlando de la pero manera posible. No importa que este tipo de control sea  totalmente sin intención. Los niños sumisos tienen tanto deseo de complacer que resulta fácil oprimirlos, se toman las cosas muy personales y seriamente, tienen miedo de lastimar a alguien si hacen algo mal, son perfeccionistas y quieren hacer todo exactamente. Aun, un poquito de critica puede dañar sus egos y hacerles sentir culpables de tal manera que no pueden desarrollar sus personalidades. Los padres muchas veces no se dan cuenta de que  pueden guardar todos sus sentimientos.

            Estos niños tienen expectativas tan altas de si  mismos, que cada día es una desilusión, porque todos los días algo les sale mal. Si noventa y nueve cosa les sale bien y una mal, el verá solamente la que le salió mal; obviamente estos niños tienen una tendencia hacia la depresión, por hechos muchas veces insignificantes, que lo llevan al enojo, y teniendo en cuenta que quieren agradar a los demás guardan su enojo, provocando una depresión aun mas profunda, dañándose a si mismos. Estos niños muchas veces no demandan atención personal, sin embargo como cualquier otro niño la necesitan y al ver que no la encuentran en sus padres la  buscan en otros lugares.

            Debemos tener mucho cuidado con la espiritualidad de estos niños que poseen esta personalidad, pero tampoco debemos de ignorar su salud emocional, física y sicológica. Debemos reconocer los momentos en que se encuentran enojados y debemos enseñarles a manifestar ese enojo abiertamente. Debemos mantener sus tanques emocionales llenos de amor incondicional, especialmente cuando el periodo de rebeldía que es tan natural durante la adolescencia. Haciendo estas cosas estaremos seguros que si nuestros pequeños son así, podrán madurar y ser adultos firmes que amen al Señor en la misma manera en que nosotros lo hacemos.

 

Los Rebeldes: Los niños rebeldes extrovertidos quieren hacer su propia voluntad, quieren tomar sus propias decisiones, quieren controlar su propio comportamiento y transitar el camino difícil. Es probable que se enojen cuando alguien les diga como hacer las cosas; sienten que si hay algo que aprender lo harán por si mismos.

            Superficialmente, estos niños parecen difíciles de criar que los que son tímidos y retraídos, pero son así. A pesar de que nacen con una actitud contraria a la autoridad (No necesariamente rebeldía exagerada, sino simplemente rebeldía), demanda de la misma cantidad de amor, paciencia y comprensión que los niños sumisos.

             Él puede parecer mas difícil de criar porque trae un deseo innato de pensar por si mismo, y pondrá en practica ese deseo y lo desarrollará con el paso de los años. Esto es un talento por Dios. Esta es la razón por la cual aquellos que se encuentran en este grupo son líderes naturales.

            Es mucho mas fácil mantener el comportamiento de estos niños bajo control, que enseñarle a un niño tímido a pensar por si mismo. Es mucho más sencillo enseñarle a un niño rebelde a comportarse que enseñarle a pensar.

            Sin embargo debemos tener cuidado de no ser demasiado duros al controlar el comportamiento de esos niños, porque también podemos enojarlos. Los niños retraídos se enojan a causa de sentimientos de culpa acumulado, mientras que los niños extrovertidos no se sienten lastimados en el momento, pero desarrollan una actitud negativa hacia los padres que a la larga saldrá a la superficie.

¿Qué le pasa a mi Hijo?

De la concepción a los doce meses.

1)     El medio intrauterino: El ambiente prenatal es terminante para que el feto se ajuste o no al adecuado ciclo natural de desarrollo, a continuación presentaremos un somero análisis de cuales pueden ser entre otros posibles, los factores que mas van a influir durante los nueve meses de embarazo en la conformación de esta futura personalidad:

1.      Mala alimentación o salud de la madre podría provocar en el niño oligofrenia, raquitismo, debilidad física, inestabilidad nerviosa, problemas en la tiroides.

2.      Incompatibilidad en los tipos de sangre de la madre y del padre pueden traer consecuencias.

3.      Consumo de drogas durante el embarazo

4.      Rayos X son perjudiciales especialmente en los primeros meses de embarazo.

5.      Exceso de alcohol y tabaco.

6.      Fatiga excesiva de la madre.

7.      Edad o estado emocional de la madre.

El primer año de vida: Sabemos que el niño nace completamente insuficiente, indefenso y dependiente debiendo poner en  marcha todos los mecanismos que le permitan, en primer lugar, la progresiva adaptación al medio y, posteriormente, el inicio de sus procesos de socialización y autonomía. Sus reacciones sensamotrices hacen posible su supervivencia y acomodo al nuevo ambiente. A lo largo de los primeros días y semanas de este año de vida va a tener lugar el inicio de las diversas respuestas de tipo sensorial, a la luz. Los colores, el calor, el frío, los sabores, los olores, el tacto, la presión, etc. Hacia los dos o tres meses aparece la sonrisa, deja de llorar al oír la voz de la madre, hacia los cuatro meses reconoce y refiere a los padres, hacia los cinco o seis meses reacciona ante los gestos de los adultos. Empieza a demostrar reacciones de temor. Hacia a los ocho meses llora o se esconde de las personas que no conoce. Hacia los nueve meses empieza a tener en consideración a otros niños. Inicia la imitación del adulto. Puede decir mamá, papá, y adiós con la mano.

De uno a tres años: Durante la primera y segunda infancia, es decir hasta aproximadamente  los seis años de edad, la búsqueda de un equilibrado desarrollo infantil es trascendental para el logro de una personalidad madura. Muchas de las dificultades que aparecen en la vida adulta son producto de problemas no superados en estos primeros años de infancia. Es sabido que en el subconsciente del niño se van acumulando todo tipo de experiencias que dejaran una huella positiva o negativa en su ser.

Algunas características:

·        Desarrollo intelectual: A lo largo de este periodo va a pasar de la inteligencia sensomotriz, de la mera acción y del tanteo, a las soluciones repentinas y la interiorización, verbal y práctica

·        Madurez pscicomotriz: Durante los primeros meses de los años adquiere posición erecta y marcha.

·        Independencia de la madre, nuevas experiencia como: desplazarse, jugar tocar objetos, caerse, hacerse daño; posteriormente caminar velozmente, empujar, tirar juguetes, lograr subir escaleras, etc.

La Socialización:

  • Continuará la dependencia de la madre
  • Imitará a los padres
  • Afecto o celos por otros niños
  • Curiosea sus alrededores
  • Monologa consigo mismo o con sus juguetes
  • Juega junto a otros, mas que con otros
  • Quiere vestirse, desvestirse, comer solo.
  • Siente interés y defiende sus cosas.
  • Atraviesa la crisis de oposición e independencia
  • Adquisición del lenguaje.
  • Entiende y ejecuta órdenes sencillas, distingue y combina  nombres.
  • Aparece la prefrase o lenguaje de dos palabras.

El mundo de las emociones:

1.      No son largas, pero intensas

2.      Inestables pero frecuentes

3.      Se van diferenciando con la edad y se manifiestan externamente.

Afecto: Precisa de una ternura y cariño personal. Sin preferencias pero sin olvido. Necesita que se le mire y que se esté con él, que se le acaricie, se le bese, poco ruido, paz, tranquilidad, equidad, sinceridad, amparo, familia integrada, etc.

            Durante estos primeros años desarrolla su memoria.

De los tres a los seis años de edad.

Características generales:

  • Su pensamiento es prelógico y realista. Realidad o fantasía.
  • Su vocabulario podría llegar en este periodo a 3,000 palabras
  • Su memoria se va a desarrollar poblando su mente de recuerdos.
  • Comprende instrucciones y puede transmitir recados.
  • Cierta independencia a resolución de sus problemas.
  • Muestras de imaginación en los juegos
  • Preguntas incasables
  • Habla sin parar

Motrocidad:

- Anda y corre con seguridad

- Puede moverse rítmicamente

- Empieza a dibujar, escribir y algunas habilidades con herramientas

- Treparse a lugares altos, etc.

Moralidad:

·        Adopta los valores de los padres

·        Es capaz de aceptar normas y reglas del juego

·        Le gusta que aprueben sus actuaciones, desea ser bueno ante los demás.

·        En menos caprichoso que en el periodo anterior

·        Comparte sus juguetes con menos dificultad

·        Empieza a distinguir lo verdadero de lo falso.

    La Sociabilidad:

          -Va adquirir conciencia de su propio yo.

          - Aun necesita apoyo y cercanía de los padres

          - Supera la fase de oposición (el no a casi todo) se hace mas obediente.

          - Establece conversación con facilidad.

          - Su comportamiento puede ser diferente al de la casa y otros lugares

          - Peleas con otros frecuentes pero breves.

          - Pasa de jugar junto a otros, a jugar con otros.

          - Lo que su maestra del colegio le dice es dogma de fe para él.

          - Puede manejar ya algún dinero

La sexualidad:

 -Hacia los tres años, descubre sus genitales y observa la diferencia entre niño y niña, entre el padre y la madre.

 -Hacia los cuatro o cinco años puede sentir atracción hacia el padre del sexo contrario. (Complejo de Edipo)

-         Supera este complejo al final de esta etapa y buscará identificarse con el padre del mismo sexo.

-         Preguntará del porque de las diferencias de sexos, el embarazo y nacimiento.

                                                                                                         

Terror nocturno, miedo a estar solo, pesadillas.

            En esta etapa se introducen al sistema escolar. El desarrollo del niño que poco a poco va captando lo que es el cariño en la vida, a las personas y a las cosas, no se va a realizar de manera digna en una  habitación triste y oscura, llena de niños que no pueden ni revolverse, sin tener un patio o lugar al aire libre para expansionarse y con personal especializado con la obsesión de que lean, escriban y calculen. Para algunos niños la entrada  en la guardería, el jardín de niños, parvulario o la escuela infantil supone un autentico trauma, al grado de presentar los siguientes síntomas: Regresión en el comportamiento, agresividad, depresión, terrores nocturnos e incoherencia afectiva.

De seis a nueve anos. La niñez

§         La familia sigue siendo el entorno fundamental durante estos años

§         Los padres son insustituibles, sabios y poderosos

§         6 años: Edad de extremismo, de tensión y agitación

§         7 años: Edad de calma, meditación, aparece por primera vez la interioridad

§         8 años: Edad cosmopolita, de expansión de extravagancia, de interés universal

§         9 años: Edad de la autocrítica, de la autodeterminación, de las clasificaciones y los resúmenes generales.

En esta etapa las fuerzas físicas, la velocidad y la resistencia se acrecientan, el deporte irá sustituyendo el juego infantil. Alcanzará la autonomía funcional de las distintas partes de su cuerpo, llegando a elaborar una precisa imagen de su esquema corporal. Plantea cuestiones que antes no se le hubieran ocurrido, argumenta, pasará del realismo egocéntrico, al realismo objetivo, relaciona efectos con causas, supera el animismo puede estudiar un problema desde puntos de vista, le atrae casi todo lo que le llegue a su mente a través de los compañeros, libros y el maestro.

      La admiración hacia el padre comenzará a disminuir al entrar en escena el omnipotente maestro a quien el niño va a supervalorar,  sobre todo en el campo intelectual. Comienza a rechazar la intromisión de los adultos o niños mejora cuando juega o hace su tarea.

      En el juego aparecerán las reglas de acuerdo con el juego, forman grupos de actividades. En cuanto a su espiritualidad, hasta ahora tenía una imagen de Dios como algo mágico y poco claro. En lo sucesivo, Dios puede convertirse en Alguien que vive cerca y actúa en relación con su vida misma.

      Sigue identificando el bien y el mal. Necesita educación básica, evaluación continua, coordinación del profesorado. (Existen casos especiales en los niños)

      La preadolescencia. De los nueve a los doce años

A los nueve años, el niño deja de ser niño sin llegar a ser adolescente. El estirón más significativo se produce entre los 11 y 13 años.

1. 9 años: autodeterminación y autocrítica. La auto-motivación es clave para su madurez.

2. 10 años: Equilibrado, buena adaptación, tranquila aunque fuerte seguridad. Se abre una nueve década de vida. Su poder de asimilación es grande.

3. 11 años: Primera etapa de transito a la adolescencia, transformaciones intelectuales y físicas se descubren, nuevos patrones de conducta, es inquieto, investigador y espontáneo.

4. 12 años: Toma interés por si mismo, edad de vehemencia y de razón. Adquieren una visión diferente de si mismo, deseo y agradar, el grupo influirá mucho.

El desarrollo de la inteligencia juega un papel muy importante en esta etapa, alcanza un apogeo. El preadolescente separa lo que es ideal de lo que es real. Pensamiento concreto. Capacidad de formar conceptos, sentido de clasificación y ordenación, aprende a reflexionar, discute.

 

La sociabilidad. La Pandilla

      Se forman espontáneamente, sin intervención de los adultos, en un barrio o en el colegio, al azar, circunstancias, pertenecientes por elección, ofrece satisfacciones, y es democrática y es dirigida por una sola persona. (Entre otros puntos) Los pre-adolescentes suelen continuamente caer en estos lugares o clubes en busca de satisfacciones.

La adolescencia:

¿Cuándo comienza la pubertad? La herencia, los factores socioeconómicos, gráficos, climáticos, de raza, etc. Influyen en el ritmo de aparición de los primeros signos puberales. En nuestro mundo, aunque existe desacuerdo entre autores, podríamos situar su comienzo entre los 11- 13 años en las chicas y los 12-14 entre los chicos. ¿En que partes y aspectos van a inducir más estos cambios?

§         El sistema óseo se estira, las caderas de las chicas se ensanchan, el cuerpo va adquiriendo su forma definitiva.

§         El tórax llega a alcanzar su capacidad que será definitiva para que los pulmones puedan funcionar a pleno rendimiento

§         El cerebro logra la practica maduración

§         Cambio en las funciones del sistema neurovegetativo que se pone de manifiesto a través de la transpiración, sueño, fatiga, etc.

     La Maduración Sexual

      El proceso de la maduración biológica del individuo presupone la formación definitiva de los órganos reproductores y otros síntomas o caracteres secundarios:

  • Las hormonas sexuales producidas por la glándula hipófisis actúan sobre las gónadas (ovarios y testículos) promoviendo el desarrollo de la misma y la secreción de hormonas androgenitas (masculinizadoras y estrogénicas (feminizadoras). Los dos tipos de hormonas son segregados por los dos sexos, aunque mas en el sexo correspondiente.
  • Caracteres de tipo secundario comienzan a manifestarse, como el crecimiento de vellos en determinadas zonas, el cambio de voz, La adiposidad en las chicas.

Algunos rasgos típicos de carácter psicológico que podemos relacionar con el desarrollo sexual podrían ser:

§         El pudor ante los adultos y los iguales del otro  sexo.

§         El no tener pena y fanfarronería- básicamente en los varones- ante los del mismo sexo (aventuras amorosas o sexuales, groserías chistes, fotos dibujos, etc.)

§         La curiosidad informativa, con frecuencia obsesionada y morbosa

§         La coquetería en las chicas

§         Una diferencia digna de mención es la de que mientras el varón acentúa su toma de conciencia en lo erótico, la chica lo acentúan en lo sentimental.

§         Les preocupa el aspecto físico.

El Desarrollo Mental: Le gusta discutir, plantea y verifica  hipótesis, concibe la posibilidad de lo infinito e incompresible, tiene conciencia de su propio pensamiento, puede tratar con amplitud relaciones complejas

La Voluntad: Comienza a presentarse como persona dueña de si, pensando por si mismo, entendiendo las cosas a su manera, resolviendo con independencia.

            Se libera de la dependencia de los padres, esto puede provocar serios conflictos. Muchas veces ha contradicción, rebeldía y negativismo. Necesita relaciones sociales, compañerismo y amigos.

            Vienen muchas veces fracasos escolares y es donde tienen que escoger en que profesión se han de preparar.,

            De acuerdo a los rasgos que hemos visto en el desarrollo de un niño. Podremos entenderlos mejor cuando estén atravesando cada etapa de su vida. De  acuerdo a sus necesidades proveeremos y enseñaremos como padres, valores como enseñarles a compartir, responsabilidades y normas, disciplina, sobretodo amarlos y que ellos sepan que estamos allí para él o ella cuando nos necesiten.

            La cultura, la sociedad, las circunstancias podrían ser diferentes, sin embargo todos los niños tienen necesidad de ser guiados, amados, y educados.

 

Conclusión

En un mundo tan complejo para vivir, en que la maldad acrecienta día con día, criar a nuestros hijos en la disciplina del Señor, es aun mas difícil; sin embargo para cometer menos errores tenemos a nuestro alcance valiosa información para conocer mejor a nuestros hijos, y de esa manera poderlos encaminar hacia los pies de Cristo, y ellos puedan también abrazar nuestra fe y a la vez estos sean buenos padres el día de mañana y no se pierdan los valores y fundamentos a través de las diferentes generaciones. Así que con  la ayuda del Espíritu Santo quien nos da sabiduría, inteligencia y discernimiento es posible.

Gloria Serranos

 

Bibliografía

Como conocer a tu hijo. Dr. Ross Campbell.  Editorial Betania.

La aventura de crecer. Luciano Montero.  

¿Qué le pasa a mi hijo?  L. García Aretio.  Editorial Paraninfo